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¿Se abre una puerta?

Por Gladys Molano Bertrán
Trabajadora social.
Especialista en administración en salud.
Docente universitaria
Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca.

Para iniciar, me permito transcribir algunos párrafos de los capítulos INTRAMUROS DE LA NOVELA DE ESCRITO MARIO BENEDETTI PRIMAVERA CON UNA ESQUINA ROTA, que invitan a reflexionar sobre el sistema integral de tratamiento progresivo penitenciario.

…sí tenÚs un compañero, lo podes medir al principio como un intruso. Pero a poco se va convirtiendo en interlocutor el de ahora es el octavo. Creo que con todos me he llevado bien. Lo bravo es que cuando las desesperaciones no coinciden el otro te contagia la suya, O también puede ocurrir que uno de los dos se ponga resueltamente al contagio y esa resistencia origine un choque verbal, un enfrentamiento, y en esos casos justamente la condición de clausura ayuda poco, mas bien exacerba los ánimos, le hace al uno (y al otro) pronunciar agravios, algunas veces , hasta decir cosas irreparables que en seguida agudizan su significado por el mero hecho de l que la presencia del otro es obligatoria y por tanto inevitable. Y si la situación se pone tan dura que los dos ocupantes del lugarcito no se dirijan la palabra, entonces tal compañía, embarazosa y tensa, lo deteriora a uno mucho mas rápidamente, que una soledad total”. 1

Iniciando el párrafo de Beneteti… si tenes un compañero. Pero, en nuestro sistema encontramos: un interno agobiado por el hacinamiento, generalizado de las normas de convivencia, donde la riqueza personal se sustenta en la pobreza de los demás, la personalidad personal arrasa la comodidad de los demás.

En las cárceles del país se congregan personas de diferentes tipos:

“… marginales obedecen a individuos con una capacidad intelectual baja y manejo de vida a partir de operaciones concretas que permite deducir su tipología con débil manejo de la personalidad… Este grupo ha sido entrenado por la vida para oficios y actividades que no impliquen toma de decisiones, aceptación de responsabilidades la sujeción de normas estrictas. La actividad diaria es cambiante acomodada a la variación del entrono o de la emotividad.

Los grupos denominados elite, conforman el perfil criminal de la delincuencia de cuello blanco; de procedencia política, guerrillera. Paramilitar y del narcotráfico.

El grupo tratable, es el mas significativo en su mayoría de delincuentes primarios, llegados a esta condición por accidente o infortunio, o, presionados por circunstancias.

Grupo social de violentos (sociopatas, jefes de bandas , pandillas y drogadictos sin prevención), con la tendencia a ignorar las normas, con baja capacidad intelectual independencia respecto del grupo bajo nivel de autocontrol, favoreciendo los comportamientos reactivos, de rebeldía incontrolada, de violencia visceral y sadismo.” 2

Teniendo en cuenta estos grupos el sistema especial de tratamiento progresivo y programado de ejecución de la pena privativa de la libertad pretende incidir en el comportamiento actitudinal, potencialidad y facultad del interno en sus expectativas y aspiraciones a partir de ejercer acciones tales como:

  • Identificar y satisfacer en lo máximo las necesidades primarias tanto existenciales como valorativas de los internos.

  • Consolidar valores actitudianles que desarrollen capacidades y ejerciten potencialidades licitas.

  • Valorar permanentemente la intención y la convivencia a efectos de orientar procesos de integración cohesión, participación y desarrollo humano.

Frente a estas acciones surge un interrogante. ¿ Estamos los profesionales, funcionarios, estado y sociedad en general capacitados para asumir este sistema?. La ley 65 de 1993, por la cual se expidió el Código Penitenciario y Carcelario Colombiano normaliza los contenidos esenciales del Sistema Progresivo. Invito a que reflexionemos sobre el articulo 143 dignifica el trato, dando básica importancia a la educación, la instrucción, el trabajo, cultura, labores recreativas deportivas y relaciones de familia.

Nuevamente asalta otra pregunta ¿será posible la aplicación de este articulo? Cuando el hacinamiento cada día es mas alto y nos encontramos frente a una crisis de la violación de los derechos humanos, no se cuenta con un presupuesto que permita la capacitación de los funcionarios y la posibilidad de locomoción en el lugarcito es nula, e históricamente los movimientos de reforma penitenciaria de las ultimas décadas han profesado siempre una fe reduccionista que individualiza la estrategia adecuada, obstruyendo la realización plena de la personalidad.

Los barrotes están ahí, son una presencia real, admitida, comprendida en toda su chata magnitud. Pero los barrotes no pueden ser otra cosa que lo que efectivamente son. No hay barrotes cerrados. En cambio , una puerta es tantas cosas. Cuando esta cerrada y siempre lo esta es la clausura, la prohibición, el silencio , la rabia. Si se abriera (no para un recreo, o para un trabajo, o para una sanción, que son otras tantas formas de estar cerrada sino para el mundo) seria la recuperación de la realidad, de la gente querida de las calles, de los sonidos de la imágenes y del tacto de ser libre”. 3

NOTAS

1 BENEDETTI, Mario. Primavera con una esquina rota. Colombia. 1998 Ediciones alfaguara, pag 16.

2 ACOSTA Muñoz Daniel Sistema Integral de tratamiento progresivo penitenciario Santafe de Bogota D:C. Junio de 1996 Pag 31-32 115-156

3 BENEDETTI OPCIT PAG 78