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Presiones de USA para condenar a Cuba:
Y el Judas apareció...

Por Eduardo Tamayo G.

ALAI-AMLATINA, 12/04/02, Ginebra.
Hace unos días, el canciller cubano, Felipe Pérez Roca, luego de conocer que la República Checa había desistido de presentar otra vez una resolución contra Cuba en la Comisión de Derechos Humanos (CDH), decía en Ginebra: "confiamos en que no aparezca un Judas en Latinoamérica". El canciller se equivocó, el Judas apareció y se trata del gobierno de Jorge Battle de Uruguay, quien, copatrocina una moción contra Cuba con Nicaragua, El Salvador, Panamá, Honduras, Costa Rica, Guatemala, Argentina, Perú, Canadá y Australia.

La resolución presentada por Uruguay, que será votada por la Comisión el próximo 19 de abril, reconoce los esfuerzos de la República de Cuba en "la realización de los derechos sociales de la población", invita al gobierno a hacer "los mismos esfuerzos en el campo de los derechos humanos, civiles y políticos" y solicita a la Alta Comisionada de Derechos Humanos, Mary Robinson, el envío de un representante personal a la Isla para que rinda un informe en el 2003. La moción contiene elementos lo suficientemente ambiguos como para no causar un rechazo frontal, se presenta como una exhortación pero en el fondo es una condena.

Días antes circuló un texto en inglés con un contenido parecido a la moción de Uruguay que inicialmente fue atribuido a Perú, pero este país negó su autoría. Uruguay presentó su moción pocos minutos antes de que se cumpla el plazo previsto para estos casos en la Comisión.

La Cancillería cubana, desde hace meses, ha denunciado que detrás de estos hechos está la mano de Estados Unidos que emplea la condena contra Cuba en Ginebra para justificar el mantenimiento e incluso el endurecimiento del bloqueo económico contra Cuba, que ha sido rechazado por la Asamblea General de Naciones Unidas con un voto mayoritario.

La resolución contra Cuba ha sido presentada históricamente por Estados Unidos, pero después de su derrota en 1998, la República Checa cumplía esta función de "intermediación". En este año se ha negado a seguir cumpliendo este papel, seguramente por el descrédito y el costo político que ello le implicaba.

Demostrando que no se necesita estar adentro de la Comisión de Derechos Humanos para ejercer su poderío y sus influencias, Estados Unidos -que se encuentra fuera de ésta desde el año pasado- ha logrado que la acusación contra Cuba provenga, por primera vez, de la propia América Latina, donde Cuba, pese a sus dificultades, goza de una amplia simpatía y respaldo de los pueblos mas no de los gobiernos. Entre los 53 miembros que integran la CDH 53 miembros, América Latina está representada por Argentina, Brasil, Chile Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Perú, Uruguay y Venezuela.

"El presidente Bush ha presionado al Perú, el embajador norteamericano (en Santiago) hizo declaraciones ingerencistas e irrespetuosas hacia la soberanía chilena, y los embajadores norteamericanos hoy se juegan sus puestos si no obtienen el apoyo de los países para la lograr la condena de Cuba en Ginebra. Estados Unidos emplea "terribles presiones, amenazas y chantajes contra países miembros de la Comisión", dijo el canciller Pérez Roca.

El diario la República de Uruguay (11-04-02) resume de esta manera el trasfondo de la moción contra Cuba: "Uruguay firma este viernes en Montevideo el protocolo para iniciar negociación hacia un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Argentina espera como tabla de salvación un crédito del FMI. Los cinco países centroamericanos recibieron la promesa de George W. Bush de un tratamiento comercial preferencial y Perú negocia actualmente un acuerdo comercial con el vecino del norte".

El Canciller cubano fue mas allá señalando: "sabemos de buena fuente que el presidente Bush le prometió al presidente Battle que si Uruguay presentaba la resolución, que si votaba por ella, Estados Unidos compraría más carne uruguaya. Y sabemos bien que la prioridad del presidente Battle es la anexión de Uruguay a Estados Unidos mediante un tratado de libre comercio" (La Jornada 8-04-02).

Detrás de la moción contra Cuba también está la mano del exilio cubano representado por la Fundación Cubano-Americana que ha puesto en este propósito, todas sus influencias. El gobierno de Nicaragua, presidido por Enrique Bolaños, incluyó como parte de su delegación al director de la mencionada Fundación, el cubano exiliado Omar López Montenegro, "personaje que asesora a la delegación nicaragüense sin cobrar un dólar", según al Cancillería de este país centroamericano. (El Nuevo Diario 9-04-02).

Otros países que están contra Cuba son Guatemala y Canadá, dos estados que el pasado 6 de abril fueron los únicos que se opusieron en la Comisión de Derechos Humanos al envío de observadores internacionales a Oriente Medio, donde el ejército israelí está masacrando al pueblo palestino.

La postura de Canadá no llama la atención pues son conocidos su subordinación y seguidismo de las políticas de Estados Unidos en casi todos los temas fundamentales que se abordan en Naciones Unidas. En cambio, si es sorprendente, que el gobierno de Guatemala se convierta en juez de otros Estados. En el 2001, las violaciones a los derechos humanos y hechos de violencia se incrementaron en un 25% con relación al 2000 y casi el 40% si se compara con 1999", dicen los defensores de los derechos humanos agrupados en el Grupo de Apoyo Mutuo.
Entre los hechos que se denuncian están el incremento de la presencia militar en el país y participación de los militares en violación de los derechos humanos, asesinatos extrajudiciales, corrupción, ataques a libertad de prensa, mayor concentración de la riqueza y hambruna generalizada en tres municipios del país. ¿Por qué Estados Unidos, Canadá y sus aliados no auspician una moción condenando estas violaciones de derechos humanos?

Si bien algunos gobiernos se han prestado para actuar contra Cuba, estas posturas carecen de legitimidad democrática pues parlamentos y organizaciones del mas variado tipo han expresado su rechazo a las políticas de subordinación a la potencia dominante. En Argentina, el Senado y la Cámara de Diputados aprobaron un pedido al gobierno de Eduardo Duhalde para que se abstenga de votar en contra de Cuba en la ONU. En Perú cientos de trabajadores se movilizaron pidiendo a su gobierno que mantenga las tradicionales e históricas relaciones de amistad con el gobierno y el pueblo cubano y se distancie de las presiones de Estados Unidos. En Nicaragua, Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos dijo que si Nicaragua esta por la libre determinación de los pueblos debe respetar el principio de que cada país, como Cuba, tiene derecho a su propio sistema político sin menoscabo de los derechos humanos.

Si en América Latina ningún gobierno puede echar la primera piedra en materia de derechos humanos, tampoco lo puede hacer el dueño del circo. "¿Por qué no reclamamos a Estados Unidos que renuncie a seguir desatando guerras que no resuelven los conflictos, sino crean otros nuevos y aun más peligrosos? ¿Por qué no le reclamamos que renuncie a los planes de empleo del arma nuclear? ¿Por qué no le reclamamos que se comprometa a aceptar el principio de verificación previsto en el protocolo adicional a la convención sobre armas biológicas? ¿Por qué no le reclamamos que cese su apoyo incondicional ante el genocidio del pueblo palestino perpetrado por el ejército israelí? ¿Por qué no le reclamamos que renuncie a su intento de convertir a la ONU en instrumento al servicio de sus intereses?

¿Por qué no le reclamamos que respete las convenciones internacionales y los principios del derecho internacional humanitario en el trato a los prisioneros de guerra contra el terrorismo?" preguntó el canciller cubano a la Comisión de Derechos. Las respuestas no las tiene la Comisión y muchos menos los Judas que han optado cambiar carne por soberanía y dignidad.

* * * Servicio Informativo "alai-amlatina" * * *