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Mario Benedetti discrepó con Saramago y dijo que a pesar de no compartir la aplicación de la pena de muerte en ningún país, incluida Cuba, no es hora de "borrarse" del apoyo a la revolución cubana.

Reportaje de Victor H. Abelando para La República.

"Que gobernantes que han apoyado a EEUU en su invasión asesina a Irak, que ahora se golpeen el pecho democrático, indignados porque en Cuba se haya ejecutado a tres secuestradores, resulta de una hipocresía asquerosa", afirmó Benedetti.

LA REPUBLICA conversó con Benedetti sobre la realidad creada a partir de la resolución de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU sobre Cuba, así como de su opinión de los procesamientos y fusilamientos en la isla, ocurridos los primeros días de abril.
En cuanto a su ubicación frente a los episodios de la prisión de disidentes y la ejecución de tres secuestradores, el escritor uruguayo dijo que "en este momento hay dos opiniones de gente respetable y progresista, uno es Saramago (José) y otro Galeano (Eduardo). Me encuentro mucho más cerca de la posición de Galeano que de la de Saramago. Este es un hombre progresista pero europeo y desde Europa las cosas se ven diferentes que como las percibimos los latinoamericanos. Estoy lejos de la posición de Saramago, puede tener razón en algunas cosas, sin embargo me parece el problema no es como para borrarse totalmente del apoyo a Cuba".

Benedetti advirtió que "siempre he estado contra la pena de muerte, en cualquier país del mundo, por tanto estoy contra la pena de muerte en Cuba. En alguna ocasión que pude hablar con Fidel Castro, le dije mi opinión sobre el tema y agregué 'si ustedes dejan de utilizar la pena de muerte como castigo posible, dejarían a Estados Unidos completamente solo en el continente con la pena de muerte y sería una cosa de mucho efecto, que beneficiaría a la revolución cubana'. Evidentemente no me llevaron el apunte. Creo que ha sido un error, también los gobernantes progresistas se equivocan. Lo veo como una equivocación de Fidel Castro, no tanto a los que metieron presos, pues aparentemente estaban conspirando en conexión con el encargado de la oficina de intereses estadounidense". Hipocresía

Sin embargo, Benedetti marca la diferencia con aquellos que han puesto el "grito en el cielo" por los fusilamientos en Cuba.
"Creo que es Galeano quien lo menciona en el artículo, al preguntarse qué autoridad tiene Bush para pronunciarse sobre eso, dado que cuando era gobernador de Texas ordenó 156 ejecuciones. Recuerdo que hace unos años apareció en algunos medios informativos de Estados Unidos, que en ese momento había más de dos mil condenados a muerte en ese país. En Estados Unidos hay ejecuciones casi todas las semanas, a veces de menores, por supuesto de hispanos y de negros, que siempre tienen la preferencia.
Me parece que gobernantes que han apoyado a Estados Unidos en su invasión asesina a Irak, que ahora se golpeen el pecho 'democrático', indignados porque en Cuba se haya ejecutado a tres secuestradores, resulta de una hipocresía asquerosa. Porque se puede estar contra los fusilamientos en Cuba, yo lo estoy, pero tengo la conciencia tranquila porque estuve absolutamente en contra de la invasión a Irak". Benedetti añadió que no hay correspondencia, además, entre "el escandalete" armado cuando el atentado "tan condenable" a las Torres Gemelas (porque habían muerto primero 6 mil, después fueron 3 mil, pero aunque fueran 100) y silenciar que en Hiroshima y Nagashaki (en el primer caso 200 mil muertos y en el segundo 180 mil) la masacre fue provocada por Estados Unidos.

"De modo que hay una hipocresía generalizada que va junto con la famosa globalización y eso es lo que me indigna.
Pienso que deberíamos recordar aquel mandato de nuesto Artigas (nada podemos esperar sino de nosotros mismos) y saber que son los cubanos los que tienen que arreglar a Cuba. No lo vamos a hacer desde afuera, ni Saramago ni Galeano, ni mucho menos los países que apoyaron a Estados Unidos en esa invasión criminal a Irak.
Repito que en los 79 procesados puede haber documentos, motivos como para que se los condene, pero lo que no puedo tragar son las tres ejecuciones. Pienso que por tantos años ahí en el poder, le debe ser difícil al propio Fidel Castro mantener la serenidad. Es una lástima que en esta ocasión no la haya conservado. Es difícil, porque son más de 40 años de aguantar los ataques, las invasiones, de todo. Ahora parece que van a prohibir el envío de las remesas a los familiares y los viajes a Cuba. Agresiones constantes de todo tipo son como para sacar de las casillas a cualquiera. Lamento que en este caso el gobierno cubano no haya tenido la suficiente serenidad, como para aguantar este otro agravio", comentó Benedetti.

El escritor subrayó que rechaza la decisión de la ONU sobre Cuba y destacó que "si el gobierno uruguayo no obedece ciegamente los mandatos de los Estados Unidos no está contento. En medio de toda esta situación va nuestro Presidente a hablar con Bush. Es tremendo, pues va a darle un apretón de manos a un asesino". Sobre la carta de los intelectuales cubanos dada a conocer ayer, Benedetti fue escueto y señaló que los dichos "son responsabilidad de ellos, creo que nosotros no tenemos que ocuparnos de lo que ellos piensan".